Por Nacho Kleinman, fundador
Una historia de dos idiomas, contada a la vez
Llevo años enseñando español online y aprendiendo mandarín por mi cuenta, pero HabloHack también nace de nuestra propia historia. Mi mujer está aprendiendo español y, mientras la acompaño en ese proceso, ella me ha ayudado a entender mejor qué necesita alguien que empieza a aprender un idioma desde cero. Esa experiencia, sumada a la mía como profesor y estudiante, fue la que me llevó a construir HabloHack.

La historia
Nos conocimos en Nueva Zelanda
Nos conocimos en Nueva Zelanda y el inglés se convirtió en el idioma que usamos para comunicarnos. Así ha sido hasta ahora. Ninguno de los dos imaginaba que años después estaríamos aprendiendo el idioma del otro en serio.

Me mudé a Taiwán, y todo cambió
Me fui a vivir con ella a Taiwán justo antes de que el mundo se parara por el COVID. Ahí empecé a aprender mandarín de verdad, no de manual: viendo vídeos, escuchando conversaciones, leyendo lo que podía entender. Fue la primera vez que sentí lo que es aprender un idioma por necesidad real, no por deber.

Cuatro años aprendiendo el idioma del otro, a distancia
Al volver a España, empezamos a vivir en países distintos. Durante cuatro años, cada uno intentó aprender el idioma del otro para poder hablar con la familia y los amigos — ella español, yo mandarín. Fue entonces cuando empecé a experimentar en serio con el comprehensible input: entender antes de memorizar, primero en vídeo, después en texto con audio.
Nos reencontramos en España
Después de cuatro años a distancia, por fin volvimos a vivir juntos, esta vez en España. Ella empezó a estudiar español en una escuela de idiomas — con clases, deberes y evaluaciones. Yo, mientras tanto, seguía dando clases de español online, viendo de cerca lo que de verdad ayuda a un estudiante a avanzar.

Cuando la escuela terminó, ella quiso seguir aprendiendo
En primavera de 2026 acabó el curso de español de mi mujer. Quería seguir mejorando, pero sin depender de una clase — leyendo cosas que le interesaran de verdad. Esa fue la razón concreta por la que me senté a programar la primera versión de HabloHack: una herramienta que convirtiera cualquier texto que ella quisiera leer en un sitio donde aprender vocabulario en contexto, con repaso a tiempo.

Lo que no encontraba
Enseño español desde hace años. Nunca encontré una app que lo hiciera bien.
Sin contexto
Duolingo y las apps parecidas enseñan frases sueltas, sin conexión con nada que a ti te importe de verdad.
Cero interés real
Aprendes vocabulario genérico, no el de la serie que ves, el libro que lees o la conversación que quieres tener.
Nada serio en español
Para español, en concreto, casi no hay nada pensado para un adulto que quiere entender textos reales, no repetir frases de manual.
Lo que sí funciona
El comprehensible input funciona. También en la lectura.
El método lleva años usándose en vídeo y conversación: entiendes contenido real, un poco por encima de tu nivel, y el idioma se queda solo. Descubrí que también funciona leyendo — siempre que el texto tenga audio y puedas volver sobre las palabras que no entendiste.
“No necesitas memorizar una lista. Necesitas encontrarte la palabra en el momento adecuado, tantas veces como haga falta.”
En lo que creemos
La tecnología y los idiomas se llevan bien, si se hace con alma
Creemos que la tecnología puede acompañar el aprendizaje de un idioma de forma eficiente y natural — no sustituyendo la repetición humana con más repetición automática, sino dándote lo que de verdad hace falta: contexto, criterio y el momento adecuado para repasar.
Esto sigue siendo, sobre todo, un proyecto para dos personas
HabloHack empezó como una herramienta para mi mujer. Hoy espero que sirva a cualquiera que, como nosotros, esté aprendiendo un idioma por una razón real: una persona, una familia, una vida compartida en otro idioma.